Incrementar la cantidad de verduras que comemos diariamente puede traernos grandes beneficios, independientemente de nuestra edad o estado de salud: disminuyen la densidad calórica de la dieta, por lo que ayudan en la pérdida de peso, aumentan nuestro consumo de fibra, lo que no sólo mejora la digestión sino que también nos ayuda a prevenir enfermedades crónicas.
Las verduras son unas excelentes fuentes de vitaminas y antioxidantes que refuerzan el sistema inmune, ayudándolo a prevenir el envejecimiento prematuro.
Comúnmente, si es que nuestras comidas incluyen verduras, éstas son una guarnición que se usa sólo para acompañar a algún plato fuerte, que generalmente contiene alimentos de origen animal entre sus principales ingredientes, carnes de vaca, pollo, etc. Estos alimentos sueles ser ricos en grasas saturadas, cuyo consumo se relaciona con los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Una recomendación que puede ayudarnos a reducir la cantidad de alimentos de origen animal y a aumentar nuestro consumo de verduras puede ser servirnos primero las verduras, ocupando la mitad del plato, y después los otros platillos. Esto es, en lugar de ver las verduras como una guarnición, veámoslas como un plato fuerte que se sirve acompañado de cantidades menores de otros alimentos.
<input type=”hidden” name=”IL_RELATED_TAGS” value=”1″/>
    



Búsquedas relevantes:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>